rol de la nutrición y el ejercicio en la prevención de enfermedades

El rol de la nutrición y el ejercicio en la prevención de enfermedades

Durante las últimas décadas el mundo ha ido evolucionando, y con él, el comportamiento humano. La industrialización, el desarrollo económico, la urbanización han tenido repercusiones negativas en la salud de la población, sobre todo en los países en vía de desarrollo. Cada vez es más frecuente hallarse con casos donde se lleva dietas poco nutritivas, realizan menos actividad física y consumen más tabaco, por ejemplo.

Estos hábitos, repercuten directamente en la salud de la población, facilitando el desarrollo de enfermedades crónicas que están directamente relacionadas con la malnutrición.

Llevar una nutrición saludable es de gran importancia para prevenir los factores de riesgo asociados a la dieta y las enfermedades no transmisibles. Muchos alimentos que encontramos hoy en las tiendas, son productos fabricados con un alto contenido de grasas (especialmente grasas saturadas), bajos en carbohidratos, esto sumado al hecho de que cada vez se lleva una vida más sedentaria, afectan directamente la salud de las personas.

Y es precisamente debido a estos cambios en los hábitos de vida, que las enfermedades crónicas como: la obesidad, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, los accidentes cardiovasculares y la hipertensión son cada vez más frecuentes en la población mundial.

La nutrición y el ejercicio, son factores importantes que pueden ser modificados

Mientras que la edad, el sexo y la vulnerabilidad genética son elementos no modificables, gran parte de los factores pueden ser contrarestados. Tales riesgos incluyen por ejemplo, factores conductuales (alimentación, inactividad física, consumo de tabaco y de alcohol) y factores biológicos (diabetes, hipertensión y sobrepeso).

Cada vez tenemos más evidencia científica sobre la influencia de la nutrición tanto positiva como negativa, en la salud de las personas. Los ajustes alimenticios pueden determinar que una persona desarrolle o no, ciertas enfermedades como múltiples tipos de cáncer, o las mencionadas previamente.

Según la OMS, la obesidad y el sobrepeso han alcanzado proporciones epidémicas. Las tasas de obesidad casi se han triplicado desde 1975 y han aumentado casi cinco veces en niños y adolescentes, afectando a personas de todas las edades de todos los grupos sociales en la Región de las Américas y del mundo.

Los factores de riesgo en este caso son:

Recomendaciones para la prevención de enfermedades

La Región de las Américas tiene la prevalencia más alta de todas las regiones de la Organización Mundial de la Salud, con 62,5% de los adultos con sobrepeso u obesidad. Sin embargo, la epidemia no es ajena a los niños y adolescentes. En el grupo de 5 a 19 años, el 33,6% de los niños, niñas y adolescentes están afectados por sobrepeso u obesidad, y el 7,3% de los niños y niñas menores de cinco años, de acuerdo con las últimas estimaciones de UNICEF, la OMS y el Banco Mundial.

“La actividad física es un componente vital para determinar el peso corporal. El realizar menos actividad física contribuye directamente a la epidemia mundial del sobrepeso y la obesidad”.

No obstante, la alimentación, aunque cumple un rol fundamental para la prevención, es sólo uno de los factores de riesgo. La falta de actividad física, es el resultado de un cambio hacia modos de vida más sedentarios. Y esto no es algo que solo veamos en países en vía de desarrollo. Es un panorama mundial.

La OMS define la actividad física como cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos, con el consiguiente consumo de energía. La actividad física hace referencia a todo movimiento, incluso durante el tiempo de ocio, para desplazarse a determinados lugares y desde ellos, o como parte del trabajo de una persona. La actividad física, tanto moderada como intensa, mejora la salud.

Se ha comprobado que realizar al menos 30 minutos de ejercicio al día (caminar, montar en bicicleta, pedalear, practicar deportes, participar en actividades recreativas y juegos) y una buena alimentación (cereales integrales, legumbres, vegetales y frutas) reducen significativamente los efectos del sobrepeso y la obesidad en la salud de las personas.

Recomendaciones para la prevención de enfermedades

La prevención de las enfermedades, es algo que debemos tener presente desde las primeras etapas de la vida de la persona. Aquí, les dejamos algunas recomendaciones para prevenir la malnutrición en los más pequeños de la casa:

Promover la lactancia materna temprana.

Crear en los más pequeños un estilo de vida activo

Mantener un horario estricto y reducido de consumo de televisión para evitar la creación de un estilo de vida sedentario en ellos.

Agregar en la alimentación del niño, el consumo diario de frutas y verduras.

Limitar al máximo el consumo de azúcares y refrescos azucarados.

En cuanto a los adultos, es importante ser más conscientes de los hábitos que construyen, y que son una influencia para los niños del hogar. Les dejamos las siguientes recomendaciones:

Incremente el consumo de alimentos como verduras y frutas.

Crear una rutina de al menos media hora diaria de actividad física de intensidad moderada, sobre todo para personas con labores sedentarias.

Reduzca el consumo de tabaco y alcohol.

Busque ayuda especializada de requerir apoyo para mejorar o construir hábitos de vida más saludables.

No olvide realizarse sus chequeos médicos anuales como método de prevención y/o detección temprana de múltiples enfermedades.

En Panama Cancer Clinic podemos ayudarle. Si requiere apoyo médico especializado para el cuidado de sus hábitos saludables, no dude en agendar su consulta. Contamos con especialistas nutricionales, fisioterapeutas y cardiovasculares, que podrán ayudarle a construir el camino hacia una vida más saludable.

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